Amores psicópatas (parte 2)

Amores psicópatas (parte 2)

La semana pasada escribí un post acerca de las relaciones afectivas con personas con rasgos de la personalidad psicopáticos o antisociales, haciendo especial hincapié en la peligrosidad de dichas relaciones, ya que dejan a la víctima completamente devastada emocionalmente y con la autoestima destruida. En el artículo de esta semana voy a describir a grandes rasgos cómo funcionan este tipo de personas a nivel sentimental, cómo se acercan a su víctima, cómo la “enganchan” emocionalmente y algunas características definitorias más de las relaciones con psicópatas que son muy fáciles de identificar, para poder ponerle fin a la relación antes de que sea demasiado tarde.

Mientras estudiaba la carrera de psicología descubrí que tenía un interés especial en los llamados trastornos de la personalidad; siempre me pareció fascinante que hubiera personas que se comportaran exactamente de la misma manera y que pudieran ser diagnosticadas, “etiquetadas” y clasificadas con unos rasgos concretos que determinaran su tipo de personalidad patológica, independientemente del país de origen o la raza a la que pertenecieran. Estos trastornos de la personalidad se dividen en grupos o “clusters” (todo ello se puede encontrar en el DSM-5 o Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales). El trastorno de personalidad psicópata o antisocial se encuentra en el Cluster B junto a los trastornos histriónico, narcisista y límite. Todos ellos comparten rasgos comunes, por ello están clasificados en el mismo grupo, y se les caracteriza por su comportamiento dramático-emocional. Concretamente las personas con trastorno de personalidad antisocial o psicópata se caracterizan por una completa falta de empatía, es decir, son incapaces de sentir y tampoco entienden los sentimientos de los demás; esta característica es lo que los hace especialmente peligrosos. No tienen emociones, no pueden sentir amor ni tampoco miedo y son tremendamente egoístas, les mueven exclusivamente sus propios intereses. Eligen a su víctima según lo que ellos quieran conseguir; dinero, relaciones sexuales o sencillamente tener una relación sentimental con alguien para obtener prestigio, subir en la escala social o simplemente porque quieren disponer de una persona que cubra sus necesidades diarias, como si fuera su esclavo o esclava. Son personas que disfrutan haciendo daño a otros, manipulándolos a su antojo y obteniendo de ellos lo que quieren. Por todo ello es por lo que debemos alejarnos de este tipo de personas.

Como ya escribí la semana pasada, no todos los psicópatas son criminales, es decir, no cometen crímenes ni están en la cárcel; hay muchos de ellos relacionándose con nosotros en nuestro día a día. Según el psicólogo Iñaki Piñuel, a lo largo de nuestra vida nos vamos a relacionar con una media de 60 personas psicópatas, y hay muchas probabilidades de que uno o varios de ellos se conviertan en nuestra pareja.

Los individuos psicópatas o antisociales pueden ser hombres o mujeres, aunque hay mayor prevalencia en hombres, y las víctimas afectivas que escogen suelen tener también una personalidad muy definida. Ellos eligen deliberadamente a personas bondadosas, dulces, con dificultades para poner límites a los demás, optimistas, que perdonan con facilidad, que no creen en la maldad de la gente y que suelen anteponer los deseos y necesidades de los demás a los suyos propios. Estas suelen ser características más típicas en las mujeres (aunque hay hombres que también son así), porque la sociedad ya se encarga de educarnos a nosotras en la sumisión y el sacrificio, dándonos el mensaje de que sólo las mujeres buenas consiguen un buen marido, y que una mujer soltera a cierta edad es una “solterona” y debe tener algo malo y bla bla bla… Tema muy interesante, por cierto, para un futuro post. Creo que todos ya sabemos a qué me refiero, especialmente las mujeres, ¿verdad?

¿Cómo suele “captar” un psicópata a su víctima? Hay un patrón claramente definido en la manera de seducir de un psicópata, y es la intensidad en el cortejo. Su forma de seducirte, una vez que te ha elegido como víctima, es inundándote a mensajes, llamadas, whatsapps, enviándote fotos, mensajes de audio, etc. La intensidad es tan alta que sentirás que nunca antes has tenido un acercamiento igual con nadie, no es comparable a ninguna relación anterior, te sorprenderá que esa persona te cuente tantas cosas personales sin apenas conocerte, que se abra tanto a ti, sentirás que esa persona tiene un interés desmesurado en ti e hinchará tu ego hasta límites insospechados. Es muy agradable y halagador sentirte el centro de atención en su vida y tendrás ganas de corresponderle tú también con tus atenciones y tus mensajes, ya que ya eres una persona con esa característica de querer hacer felices a los demás (si no fueras así, el psicópata no se hubiera fijado en ti como víctima). ¿Por qué este individuo se comporta de esa manera al principio? Porque está desconectado de sus sentimientos, ya que no los tiene, y no es capaz de generar apegos con nadie. Generar un apego con otra persona es algo serio, porque si te equivocas de persona puedes sufrir mucho, pero el psicópata no tiene miedo de apegarse a las personas porque no siente nada, y no se sabe controlar; es un acoso y derribo en toda regla aunque nosotros lo interpretemos como una clara señal de interés hacia nosotros, como algo positivo, sin ser conscientes de que somos la presa de un depredador emocional.

La relación afectiva con un psicópata tiene varias fases. La primera es este acercamiento desmesurado, la parte en que te va a hacer sentir el centro de su vida, que te va a halagar constantemente, hacerte piropos, decirte que jamás ha conocido a nadie como tú. Te hará sentir como alguien muy especial en su vida y puede que te compare con sus exparejas, criticándolas a ellas y poniéndote a ti en un pedestal. Te va a hacer adicto/a a él/ella, y te aseguro que lo va a conseguir.

Cuando te tenga ya enganchado/a, empezará a comportarse de forma extraña, te dará “una de cal y otra de arena”, ya sabes a qué me refiero. Por desgracia este comportamiento errático de refuerzo y castigo sin ningún patrón consigue enganchar más a su víctima, que no sabe cuándo va a recibir un premio y cuándo una bofetada emocional. Empezarás a dudar de tus capacidades y tu pareja antisocial empezará a decirte que eres una persona insegura, que tienes celos patológicos, que estás mal de la cabeza, y utilizará tu malestar para manipularte mientras simultáneamente crea situaciones para hacerte sufrir y que  sientas más celos. Los psicópatas o antisociales utilizan mucho la triangulación, es decir, elegir una tercera persona (que puede ser real o ficticia, inventada por ellos) de la que empezarán a hablar muy bien para que tengas celos o percibas un peligro real de ser abandonado/a. Te creará dudas, empezarás a sufrir de verdad, y tu pareja psicópata te dirá que eres tú, que no estás en tus cabales, que te imaginas cosas que no son, mientras que tú te convertirás poco a poco en una persona insegura e incluso en un espía las 24 horas del día, vigilando a tu pareja constantemente con la sospecha de que te está engañando. En ese momento estás atrapado/a y tu autoestima ha desaparecido, mientras que tu pareja psicópata podrá obtener de ti cualquier cosa; estás completamente a su merced hasta que él o ella decida poner punto y final a la relación.

Cuando dejes de interesarle a tu pareja antisocial, te dejará sin ninguna consideración ni remordimiento, porque la realidad es que jamás sintió nada por ti. Nunca te amó. Pero, además de eso, la forma de dejarte también será cruel. Intentará quitarte todo lo que sea importante para ti (el dinero, la casa, la custodia de los hijos si los tenéis…) y difamará mentiras entre vuestros conocidos. Será él o ella quien se haga la víctima, pues son unos actores increíbles, y convencerá a los demás de que eres tú quien ha perdido la cabeza, que te has vuelto loco/a y que lo que dices no tiene sentido. Despojarte de todo lo que es importante para ti les causa placer a estas personas y les hace sentir poderosas, mientras tú te quedarás con un vacío muy doloroso y con un shock postraumático tremendo, sin saber muy bien lo que ha pasado y cómo ha podido ocurrirte a ti.

Con este post me gustaría haberte dado las pistas necesarias para no involucrarte en una relación destructiva con una persona de rasgos psicópatas; si ya estás metido en ella, no dudes en buscar ayuda profesional. De todo se puede salir y lo que no te destruye, te fortalece.

Espero que te haya interesado el tema y, si conoces a alguien que pueda estar teniendo una relación de estas características, no dudes en compartir mi artículo.

Gracias y hasta la semana que viene.

Comment ( 1 )

  • Carlota

    Brillante, interesante, es buenísimo! Enhorabuena Eva.

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